Deshaun Watson y compañía siguen enfocados

Los Texans perdieron su tercer partido de la temporada este Domingo al caer contra los Indianapolis Colts por marcado de 30-27. Claro que siempre se quiere ganar. Especialmente en contra de lo Colts que parece siempre tienen el número de los Texans. Estaba en juego el primer lugar de la División y al acercarnos al punto medio de la temporada un triunfo en el Lucas Oil Stadium hubiera sido la manera perfecta de recalcar la calidad del equipo en esta temporada 2019. No fue así, pero de la misma manera fue una derrota que no debe de alarmar a todos. Fue uno de esos partidos en el cual el equipo no salió en su día. Pero al final aún tuvo la oportunidad de rescatar el partido.

Con dos balones perdidos, 10 castigos, cinco de los cuales resultaron en primer y diez para los Texans y eliminaron un par de conversiones de parte de los Texans. En la zona roja los Texans rompieron su consistencia y pasaron de ser uno de los mejores de la liga y sólo cobraron TD en dos de sus cinco oportunidades adentro de la 20 de los Colts. Errores mentales, coberturas erradas, alineaciones equivocadas, u par de intercepciones lanzadas, lesiones en puestos claves. Y con todo esto, el equipo tomó el balón en su última serie ofensiva con la oportunidad de ganar. Como visitante. ¿Pero como puede ser si el equipo y los entrenadores no sirven según algunos seguidores y críticos?

La semana pasada en un triunfo impresionante sobre Kansas City, no se podía negar la calidad de Watson y compañía. Bill O'Brien y sus asistentes tuvo al equipo preparado y listo e hizo los ajustes necesarios para superar un inicio fatal en el cual regalaron 10 puntos para arrancar el partido en contra de los Chiefs. ¿Verdaderamente se piensa que en una semana se les olvido a todo mundo como jugar o manejar un partido? Claro que no. La derrota del Domingo fue simplemente uno de esos partidos en el cual los jugadores no salieron finos. Todo mundo contribuyó para lo que fue la derrota.

En el pasado el equipo ha perdido partidos en Indianapolis en los que la ofensiva nunca entra en ritmo. Partidos con una ofensiva que no resuelve presión de los Colts o encuentra la manera de frenar a TY Hilton. Pero este no fue el caso el Domingo. Los Texans movieron el balón. La ofensiva logró casi 400 yardas ofensivas. Entraron a la zona roja y tuvieron oportunidades. Su manejo de la ofensiva rápida al cierre de la primera mitad e inclusive el manejo de reloj fue al pié de la letra. El único de talle fue no encontrar la zona de anotación. Simplemente fue uno de esos días.

El cuadro defensivo limitó a los Colts a sólo 62 yardas por tierra. Frenaron al equipo que entró al partido promediando más de 140 yardas por tierra. Claro que Jacoby Brissett y los Colts entraron al encuentra con un poco de énfasis en el juego aéreo. En momentos los Texans se vieron vulnerables pero esto también se dio debido a la realidad de que los Texans terminaron el partido sin tres de los cuatro principales en la defensiva secundaria y en la segunda mitad perdieron a uno de los suplentes debido a lesión. Pocos equipos se hubiera desmoronado bajo estas circunstancias. Pero en el cuarto periodo la defensa apretó sus líneas y forzaron a los Colts a despejes en sus primeras cuatro series ofensivas. Pero lo importante es que en un día lejos de ser perfecto, aún se tenía oportunidad de ganar tarde en el juego.

Si se quieren ahogar en un vaso de agua, adelante. Pero este equipo de los Texans es distinto. Por su puesto que se quieren ganar todos los partidos pero en la NFL esto es difícil. Los Texans regresan a casa éste Domingo y tienen la oportunidad de cerrar la primera mitad de la temporada con marca de 5-3. Entrando a la temporada nadie hubiera negado que dicha marca sería completamente aceptable!

Los Texans reciben a los Oakland Raiders este próximo Domingo. Pueden escuchar toda la acción en Español en Houston en Mega 101 FM a partir de las 2:55 PM en el programa de antesala. Patada de kickoff a las 3:25 PM.

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