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Hopkins: Ejemplo perfecto de trabajo y entrega

Los Texans cuentan con varios jugadores en su plantel que se encuentran en la categoría de estrella. De hecho, en las últimas temporadas y a lo largo de su carrera con el equipo, nadie ha sido más consistente y destacado. En su jersey viste el número 10. En la lista de la NFL, es el número 13 entre los mejores. Pero para los aficionados de los Texans DeAndre Hopkins figura como la máximas estrella y un jugador fundamental para el éxito del equipo en la temporada que se aproxima. Hopkins ha llegado a este punto de su carrera gracias a una entrega y dedicación. Trabajo y entrega es lo único que sabe DeAndre y los resultados lo confirman.

Claro que en la conversación de estrellas en el plantel de los Texans se encuentra JJ y Jadeveon y con lo logrado la temporada pasada, Deshaun Watson. Pero lo que tienen en común todos estos y lo que los separa de Hopkins, es el hecho de que todos han sido limitados por lesiones. Hopkins ha sido un hombre de acero en ese aspecto al jugar en 79 de los 80 partidos de temporada regular desde que llegó a la NFL en el 2013.

A pesar del pobre rendimiento de lo que normalmente es una posición fundamental para el éxito de cualquier receptor, Hopkins ha trabajado con once QB's distintos en sus cinco temporadas en la NFL. Sobra el tener que calificar la calidad de cada uno de estos mariscales. Los números del que afectuosamente se le conoce como Nuk, de cualquier manera son impresionantes. 413 recepciones para 5,865 yardas y 36 TD's, 28 de los cuales ha anotado en las últimas tres temporadas y cuenta con dos Pro Bowls desde el 2015.

La verdad es que nadie ha sido el enfoque de una ofensiva aérea como Hopkins. La temporada pasada 174 pases fueron dirigidos a él, la máxima cantidad en la liga. En toda la liga sólo Keenan Allen, Julio Jones y Antonio Brown lograron más que las 1,378 yardas la temporada pasada y entre este grupo Hopkins superó a todos en recepciones de TD con 13, máxima cantidad en la liga en el 2017. Considerando que Hopkins fue básicamente la única opción en el juego aéreo durante la mayor parte de la temporada pasada, claramente disfrutó de su mejor esfuerzo como miembro de los Texans.

Claro, el equipo tuvo su peor temporada desde la llegada de Bill O'Brien pero lo que vimos de la combinación Watson-Hopkins nos permite especular a lo que debe ser una temporada 2018 espectacular.

Hopkins claramente se ha ganado un lugar entre por lo menos los mejores cuatro receptores de la liga. Su recepción en dos tiempos en la cual se da un auto pase en la zona de anotación en contra de Pittsburgh la temporada pasada confirma su nivel y capacidad de poder hacer lo espectacular. Su consistencia y deseo de ganar balones divididos es lo que lo hacen un receptor imposible de marcar.

Físicamente se encuentra en un buen momento. Alrededor de él cuenta con un mejor plantel, por lo menos en el cuadro ofensivo. La defensa promete regresar al nivel de la temporada 2016 cuando fue la número uno de la NFL. Todo pinta para que con el brazo derecho de Deshaun en la cancha, los Texans cuenten con una ofensiva más que competitiva. Durante OTA's Hopkins recalcó su deseo de ser el mejor WR de la liga. Con el regreso de Watson, Hopkins tendrá una gran posibilidad de hacer estallar el libro de récords de los Texans esta temporada.

Por lo menos ese es el plan. Ahora sólo nos queda esperar. Hopkins mientras tanto seguirá trabajando ya que tiene muy claro que no se llega a la cumbre de cualquier otra manera. Trabajo y entrega. Trabajo y entrega.

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