Altura en el centro


En su pasada vida como tackle, el ahora guardia Zach Wiegert solía encontrarse con nombres importantes casi todas las semanas. Pero ahora los grandes nombres están empezando a jugar por adentro.

"Antes la posición de ala defensiva era la importante", Wiegert dijo el miércoles. "Pero ahora parece que hay un montón de buenos tackles defensivos en la liga. Todos los equipos ahora tienen a estos enormes linieros defensivos."

Wiegert y el resto de la línea ofensiva de Houston este domingo probarán un poco de esa filosofía. Hace tres años los Jaguars venían de una campaña con marca de 7-9 que había terminado su racha de cuatro clasificaciones seguidas a la postemporada. El entrenador en jefe Tom Coughlin decidió que su equipo necesitaba conseguir mayor presencia física en la parte frontal de la defensiva.

Coughlin ahora está en New York, mientras que Jack Del Río está aprovechando la toma de aquella decisión.

En el Sorteo 2001, Jacksonville eligió al tackle defensivo de Georgia Marcus Stroud con la 13ª selección total de la primera vuelta. La primavera siguiente, los Jaguars se quedaron con el tackle defensivo de Tennessee John Henderson, con la novena selección total. Esos dos mamuts han sido la base del cambio de dirección de Jacksonville.

"Es allí donde su defensiva comienza", dijo el entrenador en jefe Dom Capers. "Ambos son fuerzas dominantes en el interior."

Del Río no lo discutirá.

"Marcus y John son realmente alrededor de quienes construimos nuestra defensiva", explicó Del Río. "Los dos están teniendo campañas destacadas."

Los Jaguars entran al juego de esta semana en Houston con una marca de 5-2 siendo punteros de la AFC Sur, medio juego por delante de Indianapolis a uno y medio de los Texans. Yéndonos hasta la campaña pasada, Jacksonville ha Ganado ocho de sus últimos doce juegos.

En el corazón de ese resurgimiento están Stroud y Henderson, quienes sobresalen de la habitual pila de cuerpos que chocan en las trincheras. Mientras que la mayoría de los tackles defensivos tienen más circunferencia que altura, este dúo puede ostentar ambas características. Stroud, quien la semana pasada jugó su primer Pro Bowl, mide 1.98 m y pesa 142 kg. Henderson tiene dos metros exactos de altura y alcanza los 149 kg.

"¿Lo listan como de dos metros?", preguntó el guardia Fred Weary, quien fue compañero de Henderson en Tennessee. "Es más alto que eso, como de 2.03 m."

Los Jaguars tuvo problemas al inicio de la campaña pasada (la primera de Del Río como entrenador en jefe), mientras el mariscal de campo novato Byron Leftwich hacía sus ajustes bajo centro. Pero la defensiva de Jacksonville se mantuvo competitiva, ya que los Jaguars permitían solamente 3.2 yardas por acarreo, ubicándose e el primer lugar de la liga.

Los Jaguars han bajado un poco su producción contra el juego terrestre esta campaña, permitiendo 111 yardas por juego. El punto más bajo fue el 3 de octubre, cuando los Chargers les corrieron 176 yardas. Pero en las últimas dos semanas, Jacksonville ha mantenido a dos de los mejores acarreadores de la liga –Priest Colmes, de Kansas City, y Edgerrin James, de Indianapolis– a 162 yardas combinadas.

Pero no se puede medir a los frontales de Jacksonville solamente por números de juego terrestre. El grupo ha afectado seriamente el juego aéreo de sus rivales. Stroud encabeza al equipo con tres capturas. Y si no pueden llegar al pasador, Stroud y Henderson simplemente mantienen a sus enormes cuerpos en el aire.

"Al observar las filmaciones siempre encuentras algunos balones desviados en la línea de comienzo", dijo el coordinador ofensivo Chris Palmer. "Henderson mide dos metros y Stroud 1.98. Probablemente miramos ocho o nueve filmaciones de Jacksonville, y una de las cosas que se desprenden es el número de pases desviados. Si no están poniendo presión en el mariscal de campo, se quedan parados para tocar el ovoide.

"Lo han hecho con Peyton Manning, con Steve McNair y con Trent Green. Nuestro mariscal de campo tendrá que moverse para encontrar las líneas de pase para que estos sujetos no le desvíen el ovoide."

Stroud tiene cuatro pases defendidos, mientras que Henderson ha logrado tres. Ambos deberían tener problemas para permanecer bajos y lograr impulse hacia arriba, pero lo logran disimular muy bien con su habilidad atlética.

"Mantenerse bajo puede ser un problema", dijo Weary. "John siempre me estaba diciendo 'si no puedo mantenerme bajo, pasaré a ser un tackle ofensivo'. Pero ese es el único problema que tiene."

Wiegert jugó dos campañas con Stroud y una con Henderson en Jacksonville, por lo que conoce bien los desafíos que se le presentarán. Los Texans necesitan crear algunos caminos para otorgarle al mariscal de campo David Carr una vista decente de lo que se encintra frente a él.

"Realmente son buenos atletas", dijo Wiegert. "Y estos sujetos, juntos, serán los más grandes que nos encontraremos. No son los tradicionales jugadores de 150 kg que son bajos y achaparrados. Son altos y atléticos, y encima pesan 150. Será un gran desafío."

Pero es un desafío que los Texans de aceptan buena gana, especialmente porque buscan mejorar sus números del juego terrestre al ingresar en noviembre.

"En le medio pueden causar problemas", aceptó el tackle derecho Todd Wade. "Pero ya se ha tenido éxito contra ellos. Es hora de que nosotros demostremos que podemos empezar a correr con el balón. Creo que es un buen equipo con el cual empezar a hacerlo."

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