Aún hay mucho que se puede lograr

El inicio de la temporada de los Texans, claramente ha sido sorpresivo para todos en Reliant Park. En una campaña que inició con ideas de poder pelear por un puesto en la post temporada, la realidad es que los Texans están luchando para mantenerse a flote en busca de su primera victoria del 2005. Entre los aficionados y los medios de comunicación ya se empieza a escuchar la platicar del fracaso que será la temporada y de las medidas que se tienen que tomar para rectificar la situación en la cual se encuentra la franquicia. Independientemente de lo que suceda o no en lo que se refiere a triunfos y derrotas el resto de ésta temporada, la realidad es que aún le restan 10 partidos a la campaña. Aún hay mucho por jugar y por lo tanto, aún hay mucho que se puede lograr más aya de los resultados finales.

Lo primero que se tiene que lograr en lo que resta de ésta temporada, es el restaurar el nivel de confianza entre el QB David Carr y su línea ofensiva. En los últimos dos partidos la protección ha sido mejor. Pero en momentos, a pesar de que la línea le da tiempo, Carr ha mostrado la tendencia de apresurar sus pases y de no progresar en sus lecturas de primera, a segunda o tercera opción antes de rápidamente lanzar el balón a su válvula de escape que casi siempre es Domanick Davis. Davis entra al séptimo partido de la temporada con la segunda máxima cantidad de recepciones con 21, sólo tres recepciones detrás del líder del equipo.

Otro efecto de no tener confianza en la línea, es el hecho de que el juego aéreo se ha convertido en prácticamente una extensión del juego terrestre. Las trayectorias que el ataque ofensivo realiza son cortas y de poco peligro más aya de 15 yardas de la línea de golpeo. Los Texans promedian menos de 5.4 yardas en jugadas de pase y sólo cuentan con seis jugadas de pase de más de 20 yardas entre los 85 pases que ha completado Carr ésta temporada y uno de estos fue logrado por el corredor Davis. Al no tener tiempo en la bolsa de protección, Carr ha sido limitado en su desarrollo como quarterback y la escuadra ofensiva ha sufrido. El resto de ésta temporada será de suma importancia el poder establecer algo de protección para Carr. Principalmente para restaurar su confianza como mariscal pero también para mantenerle sano. En las últimas dos semanas ha sido capturado ocho veces mientras que los Texans promediaron casi siete capturas permitidas por partido en sus primeros cuatro encuentros. Claro que esto no implica que los cinco frontales se hayan convertido en la muralla de China pero la línea parece haber dado un paso pequeño en la dirección adecuada.

El siguiente paso también tiene que ser el poder pasar el balón con regularidad en situación obvia de pase. De las 35 capturas que ha sufrido Carr ésta temporada, 18 han sido en jugadas de tercer down. Los Texans se encuentran muy lejos de poder ejecutar jugadas de pase en las cuales Carr retrocede cinco o siete pasos para poder, con relativa comodidad, lanzar el balón. Es por eso que hasta que no se tengan disponibles, con regularidad, todas las opciones en el juego aéreo, será difícil evaluar justamente la calidad de QB que Carr es capaz de ser.

Otra de las metas que se tienen que alcanzar en las próximas 10 semanas es el de encontrar jóvenes en el plantel que son opciones viables para construir un equipo competitivo en el futuro. Un sano Jerome Mathis en los equipos especiales la semana pasada, dio el primer vistazo de lo que puede ser capaz como especialista. Su devolución de 89 yardas para touchdown en patada de kickoff, la primera en la historia de los Texans, fue algo de lo rescatable en la derrota contra los Colts. Ahora Mathis tiene que comprobar que puede también ser una opción como receptor. El domingo pasado soltó un pase que hubiera conseguido un primer y diez en jugada clave de tercer down. Su trabajo en equipos especiales es más basado en su habilidad natural como atleta. Su desempeño como receptor se dará en base a su trabajo en las prácticas y en su preparación mental durante la semana. Travis Johnson, la primera selección del equipo el pasado mes de abril, también tiene que establecerse como una potencia en el interior de la línea defensiva. En tres partidos como titular ha logrado sólo ocho tackleos y aún esta por lograr su primera captura de QB. Jason Babin es otra de las selecciones de primera ronda del equipo que tiene que brindar resultados. Ha estado fuera de acción desde el tercer partido de la temporada con una lesión en su hombro. Pero lo decepcionante de su situación es que desde antes que quedó inactivo, ya había perdido su puesto como titular debido a su mal rendimiento.

Estos jugadores son mencionados de entre todos en el plantel debido a que son jugadores jóvenes que han sido seleccionados en las últimas dos temporadas y que tienen que formar la base del plantel. Sin considerar que cambios se realicen o no al final de la temporada, éstos jugadores se encontrarán en el plantel el año entrante y tendrán que destacar y mejorar para que el equipo tenga éxito en el futuro.

El equipo no ha logrado su primer triunfo y el estado de ánimo no es el que se anticipaba al principio de la temporada. Pero a pesar de las dificultades y la decepción, aún hay mucho por jugar en la temporada. Por lo tanto, aún hay mucho que se puede lograr en el 2005.

Enrique Vasquez es comentarista en la Cadena de Radio en español de los Houston Texans. Pueden sintonizar los partidos en Houston en KLAT 1010 AM, en San Antonio en KXTN y en el Valle de Texas en KGBT.

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