Cambiando el destino


La defensiva de los Texans forzó solamente dos entregas del ovoide en sus primeros tres partidos. El domingo contra los Oakland Raiders, esta unidad logró cinco cortes de balón que luego fueron convertidos en 20 puntos.

Este cambio de producción usualmente se transforma en una victoria, en este caso un triunfo 30-17 en el Reliant Stadium.

En cuestión de 60 minutos los Texans fueron desde menos seis en la tan importante estadística de "cortes/entregas" a menos uno. Esta vez, el balón fue en la dirección esperada, pero no todo fue mera suerte.

"Tenemos un montón de jugadores en nuestro equipo que pueden hacer jugadas grandes", dice el apoyador Jamie Sharper. "Cuando somos agresivos podemos realizar jugadas para lastimar realmente a la ofensiva."

El encuentro estaba igualado llegado el mediotiempo, pero los Texans mantuvieron a los Raiders sin anotar en la segunda mitad, gracias a un férreo plan de jugadas de carga y cobertura sólida.

Y, lo más importante, pudieron salirse del terreno de juego para tomarse su tiempo de descanso.

Los rivales de los Texans convirtieron 23 de 39 intentos de tercer intento en los primeros tres juegos. Los Raiders consiguieron cuatro de 11 (36 por ciento) de sus terceros intentos. En realidad, Oakland no convirtió un tercer intento hasta llegado el tercer período.

Pero fueron las jugadas grandes las que mantuvieron bajo a los Raiders, empezando por el retorno anotador de 13 yardas de Sharper luego de recobrar un balón suelto del mariscal de campo de Oakland Kerry Collins con 11:41 por jugar en la primera mitad.

Sharper completó lo que él mismo denominó una "matanza cuádruple", en referencia al segundo retorno de balón suelto de su carrera, a la captura de Collins, al recobro del balón suelto en un momento crucial y su posterior ingreso en la zona de anotación.

El profundo Marcus Coleman había regresado una intercepción hasta la anotación la semana anterior contra Kansas City, haciendo que junto con la del domingo pasado de Sharper sea la primera vez en la historia que los Texans consiguen anotaciones defensivas en juegos consecutivos.

"Estoy enojado porque Robaire Smith saltó sobre mí en la zona de anotación", aceptó Sharper. "No pude hacer la pequeña danza que había planeado. Pero creo que fue mejor así, porque no bailo bien."

Los Raiders entregó el ovoide cuatro veces en la segunda mitad, incluyendo una en un saque desde la posición de escopeta en la que el balón golpeó a Collins en su mascarilla y fue recobrado por Jay Foreman, y tres intercepciones logradas por los esquineros Demarcus Faggins y Dunta Robinson.

Robinson, una selección de primera vuelta en el Sorteo de abril, obtuvo así las primera y segunda intercepciones de su joven carrera.

Faggins, quien debió batallar para hacerse de un lugar en la plantilla active luego de que la campaña pasada empezara figurando en la escuadra de práctica, también registró su primera intercepción como profesional.

"Estábamos básicamente jugando de la misma manera en que lo hicimos en la primera mitad", dijo el coordinador defensivo Vic Fangio. "Presionamos bastante bien, particularmente en tercer intento. Estoy muy complacido con que nuestros jugadores (Demarcus Faggins y Dunta Robinson) se despacharon con jugadas grandes en situaciones de uno a uno."

La intercepción de Faggins llegó en la línea de gol, siendo uno de las dos entregas de los Raiders dentro de la yarda 25. Anteriormente casi consigue otra, cuando el ovoide se le escapó de las yemas de sus dedos en una jugada por la línea de banda.

Luego declare que en con esa segunda jugada compensó el error anterior.

Robinson logró interceptar su primer pase en el tercer cuarto, mientras que el otro ocurrió en la marcha final de los Raiders. Esa segunda intercepción fue regresada 61 yardas luego de que el esquinero demorara unos segundos para darse cuenta de que podía levantarse y correr.

Faggins finalmente llegó hasta él y lo levantó jalando la camiseta.

"Tuvo que levantarme", dijo Robinson. "Creía que todavía estaba en el football universitario, sabes, donde una vez que tocas el suelo ya la jugada acabó. Me levantó y yo traté de hacer una buena jugada. Estaba tratando de ingresar en la zona de anotación, pero estaba cansadísimo."

El profundo Jason Simmons levantó a un liniero de los Raiders con un bloqueo en su afán de que Robinson consiguiera yardas extra.

"Estaba a punto de tener un juego destacable", declaró Simmons. "Sabemos lo bueno que es, y solamente era cuestión de tiempo para que le demuestre a todo el mundo lo que es capaz de hacer, lo que logró con esas dos intercepciones."

Irónicamente, Simmons pareció haber recibido más felicitaciones en la línea de banda que Robinson, pero fue el novato quien tenía la sonrisa más grande en su rostro.

Nunca se permitió alejarse del ovoide. Ahora ostenta una importante chapa de honor símbolo de confianza.

"Sé que es parte de ser un esquinero en la NFL", reflexionó Robinson acerca de nunca permitir que los inconvenientes propios de un inicio de una carrera lo perjudiquen. "Ellos les lanzan a muchos jugadores, como vieron fueron en busca de Charles Woodson y Phillip Buchanon un montón (los esquineros de los Raiders). Esa es una parte de ser un esquinero en esta liga. Todos son Buenos, por lo que tienes que hacer jugadas cuando la oportunidad se presenta."

Collins completó 21 pases a 10 receptores diferentes en este partido, acumulando 237 yardas, pero no logró anotaciones. Luego del juego estaba enojado consigo mismo, declarando que estaba frustrado con la forma en que tomó las decisiones.

Los Texans permitieron 375 yardas en este partido, incluyendo 112 del corredor de los Raiders Amos Zereoue, pero tienen mucho para lo que prepararse de cara a su compromiso de esta semana contra los poderosos Minnesota Vikings.

"Lo más importante para nuestro equipo ahora mismo no es la posición en que estamos ahora, sino hacia dónde nos dirigimos", expresó el entrenador en jefe Dom Capers. "Me gusta la dirección a la que apuntamos en las últimas dos semanas. El del domingo fue un triunfo de equipo destacable ante un talentoso equipo de los Raiders. Todas las semanas en este juego hay un desafío diferente, que es mejorar, y lo más alentador acerca de nuestro equipo de football es que estamos mejorando siendo cada vez mejores.

"Tenemos un montón de jugadores jóvenes en muchas áreas, como los tres novatos iniciando en defensiva. La del domingo fue una victoria destacable. Creo que nuestro equipo jugó con mucho corazón, resistencia y persistencia en la segunda mitad."

CORRIENDO A CAMPO ABIERTO.Jonathan Wells titularizó en lugar de Domanick Davis como corredor por segunda semana consecutiva, y acarreó más de 100 yardas por primera vez desde 2002.

Wells, quien era titular de los Texans hace dos temporadas, acarreó un total de 105 yardas en 26 intentos por tierra. Registró su primera anotación desde el 15 de diciembre de 2002.

Pero rápidamente señaló que los Texans (2-2) no están siquiera cerca de alcanzar sus objetivos para esta campaña.

"Queremos ganar", se sinceró. "Estamos cansados de perder. Cada semana saldremos al terreno de juego para tratar de seguir ganando. No estamos satisfechos con dos (victorias), trataremos de conseguir la tercera.

"Esta es realmente un buen equipo de football, quiero decir que no puedes nombrar alguna posición en la que no tengamos buenos jugadores. Simplemente tenemos que unir las piezas. Si lo logramos y dejamos de autoderrotarnos, seremos aún mejores."

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