Debe ganarse la batalla de las trincheras


Los Texans están bien al tanto de los reportes meteorológicos de Chicago, donde la máxima estimada para este domingo cayó de 31 grados Farenheit a 19.

Pero también saben bien de la joven y talentosa línea defensiva de los Bears, que es responsable de 20 1/2 de las 31 capturas de Chicago esta campaña. Y también está al tanto de la línea ofensiva de Chicago, plagada de lesiones, que permitió 53 embolsadas, solamente dos menos que la marca del equipo (55, 1969).

Sin embargo, es justo decir que el péndulo del domingo oscilará a favor del equipo que se las arregle mejor con los frontales.

Los Texans ganaron solamente uno de sus últimos seis partidos y permitieron 21 capturas durante ese lapso, incluyendo dos que significaron 42 yardas de retroceso en la derrota de la semana pasada ante Indianapolis. Houston este jueves jugó con su línea ofensiva titular, otorgándole al veterano suplente Marcus Spears algo de tiempo como tackle izquierdo.

"Estamos trabajando con Marcus allí, colocándolo en ciertas situaciones", dijo el entrenador en jefe Dom Capers. "No hubo cambio alguno. Seth Wand sigue siendo nuestro tackle izquierdo. Pero Marcus jugó algunas repeticiones en esa posición y lo queremos listo en caso de que lo necesitemos. Podría haber ciertas situaciones durante el partido donde lo podríamos colocar en la alineación."

Los Texans enfrentan unos frontales que totalizan solamente nueve años de experiencia pero que al mismo tiempo son muy talentosos. El ala defensiva de tercer año Alex Brown encabeza a los Bears con seis capturas. Su compañero del otro costado, Adewale Ogunleye, también jugador de tercer año y obtenido en un canje con los Dolphins, tiene 5 1/2 capturas. Tommie Harris, seleccionado en la primera vuelta, tiene 3 1/2 capturas desde el interior de la línea.

"Todo lo que hacemos está basado en tener presión por parte de los cuatro frontales, y sentimos como que tenemos al jugador que queremos en cada posición a lo largo de toda la línea defensiva", dijo el entrenador en jefe de los Bears. "También nos gusta la profundidad de la que disponemos. Es un buen punto de partida."

Pero si hay una cosa en favor de Houston es su juego terrestre, que en las últimas semanas mejoró. Los Texans están promediando 126.6 yardas por tierra en sus últimos tres juegos.

"Sentía que nuestro juego terrestre iba a mejorar", dijo Capers. "Estuvimos hacienda las mismas cosas. Creo que ahora estamos más cómodos con ellas. Creo que Domanick (Davis) se está sintiendo más cómodo en términos de lecturas, y me agrada la manera en que hemos acarreado el ovoide las últimas dos o tres semanas."

Y se trate o no de agresión juvenil, la línea defensiva de Chicago es más adepta a ir tras el pasador que a detener la corrida. Los Bears se ubican sólo en la posición 24ª en defensiva contra la corrida, lo que coloca aún más presión en su secundaria si los alas defensivas no pueden alcanzar al mariscal de campo. Chicago juega un esquema de "Cover 2" similar a los que los Texans debieron enfrentar en las últimas dos semanas, por parte de los Jets y de los Colts.

"Juegan un poco más de marca en hombre y te dan algunas oportunidades", dijo el mariscal de campo David Carr. "Pero les tienes que dar a tus receptores tiempo para llegar hasta los profundos. Lo que se quiere es a los receptores corriendo hacia los profundos, que no son necesariamente sujetos de cobertura."

Notar que ese escenario está imaginado basado en que Carr tenga tiempo para que esos enfrentamientos se desarrollen. Establecer la corrida con Davis también sería una gran ayuda para Carr, porque entonces los "play-action" de los Texans se vuelven mucho más efectivos.

"Cuando nuestro juego terrestre funciona y puedes salirte del bolsillo de protección, incluso contra el esquema de "Cover 2" algunos agujeros aparecen", aseguró Carr. "Cuando estás fuera del bolsillo, la defensiva está un poco más baja."

En el otro costado del balón, no es ningún secreto que a los Bears les encantaría darle al corredor Thomas Jones al menos 25 acarreos, para sacarle algo de presión al mariscal de campo Chad Hutchinson y a una ofensiva aérea que acumula apenas 138.6 yardas por partido.

Pero si los Texans pueden detener la corrida desde temprano, todo se vuelve en su favor. Los Bears están jugando con su cuarto mariscal de campo de la campaña, debido en gran parte a las 53 capturas que permitieron. Ningún equipo sufrió más embolsadas. Y aunque los Texans tengan solamente 19 capturas, deben sentir que esta es una gran oportunidad de engrosar ese total.

La semana pasada los Jaguars dejaron a Jones con solamente 26 yardas, y desafiaron a Hutchinson para derrotarlo. Completó solamente 17 de 33 pases, acumulando 212 yardas y una intercepción en una derrota 22-3. Para ser justos con Hutchinson, también hubo cinco veces en que los receptores dejaron caer balones atrapables. Pero está claro que Chicago tiene problemas cuando no puede conseguir yardas por tierra.

Si ganan la batalla de las trincheras, los Texans saldrán del Soldier Field con un triunfo, contentos de que el clima más cálido (si no exactamente caluroso) los espera en casa.

ACTUALIZACIÓN SOBRE LESIONES.El corredor Tony Hollings (isquiotibiales) fue el único jugador que se perdió la práctica del jueves. Tres jugadores que se habían perdido la del miércoles esta vez estuvieron presentes: el centro Steve McKinney, el apoyador Shantee Orr y el guardia Zach Wiegert.

"Iremos al partido bastante saludables", dijo Capers.

Los Texans practicaron en estadio cerrado.

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