En papel y en la cancha ofensiva reforzada va por buen camino

La satisfacción de un trabajo bien hecho es increíble. Especialmente cuando, como en el caso del cuadro ofensivo de los Texans, la reconstrucción se realiza tan rápido y de manera tan dramática. El gerente general Rick Smith y el entrenador en jefe Bill O'Brien sin duda deben estar satisfechos por lo que han hecho hasta el momento para darle una nueva cara a la versión actual del cuadro ofensivo para la temporada 2016. En papel los elementos se reunieron y en el terreno de práctica los entrenadores de O'Brien han aprovechado a los jugadores a lo máximo. Los resultados hasta el momento sin duda reflejan que se va por buen camino.

La meta principal de la directiva para esta nueva temporada era agregar velocidad al equipo. En papel fue precisamente lo que hicieron. Primero con la contratación del nuevo corredor Lamar Miller quien presenta la potencia para correr al interior de la línea y la velocidad para atacar el perímetro en acarreos hacia el costado. También presentará la capacidad de atrapar pases saliendo de su puesto de corredor y con su velocidad, el potencial de anotar cada vez que toca el balón en espacio. Sin duda tiene las cualidades perfectas para lo que es el esquema ofensivo del equipo.

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Para ayudar y complementar al mejor jugador del cuadro ofensivo, DeAndre Hopkins, los Texans apostaron por dos novatos que presentan velocidad y dinámica. Will Fuller V ha demostrado en ésta pre temporada que tiene velocidad de primer nivel. Su trabajo mental para asimilar el libro de jugadas ha sido evidente. Su recepción de TD de 26 yardas demostró su capacidad de poder salir libre de la línea de golpeo en contra de marca personal, velocidad y trabajo de manos para crear espacio entre él y el esquinero en cobertura. Todas, cualidades de un WR de primer nivel. Si acaso la única mancha ha sido un pase que no pudo asegurar en contra de Arizona este pasado fin de semana en el cual había dejado en su sombra al jugador en cobertura por la banda izquierda. De haber atrapado el pase el resultado hubiera sido un TD de más de 50 yardas. Fuller ha sido todo los que se esperaba de él y mucho más hasta el momento. Sin duda cuando él está en la cancha la defensa está obligada a respetar su velocidad y esto cambia de manera inmediata como se debe defender en contra de los Texans.

Braxton Miller por su parte ha destacado trabajando las trayectorias intermedias. Lo que hace más impresionante su desempeño es el hecho de que Braxton ha jugado el puesto de receptor por sólo un par de temporadas. Entró a Ohio St como QB y después de haber ganado un par de premios de Jugador Ofensivo del año de la Conferencia Big 10 como mariscal, hizo el cambio a receptor. Braxton es un líder natural, un estupendo atleta y por el momento se perfila como el receptor interior ideal para lo que necesitan los Texans. Muchos expertos consideraron la selección de Miller en la tercera ronda por los Texans como un riesgo muy alto por el hecho de que tenía poca experiencia en la posición. Sin duda se tiene que aplaudir el trabajo de Sean Ryan el nuevo entrenador de receptores de los Texans por su trabajo en preparar al novato y claro, la entrega y trabajo de Miller para encajar en la ofensiva y no reflejar en lo mínimo su poca experiencia en la posición.

La pieza fundamental de ésta reconstrucción por supuesto es el mariscal de campo. Con el correr de las prácticas y los partidos de pre temporada, hemos visto el crecimiento de Brock Osweiler. El rendimiento del cuadro ofensivo bajo su dirección sin duda ha mejorado pero lo que ha sido constante durante toda la pre temporada es el hecho de que el equipo ha operado de manera correcta y sin errores. Es decir, no hemos visto formaciones equivocadas o castigos de demora de juego o tampoco se han tenido que quemar tiempos fuera en la línea de golpeo por que existe confusión en la formación o en  llegar tarde a la línea y no tener tiempo para hacer ajustes. Todo esto recae sobre el mariscal de campo. Osweiler ha establecido orden y liderazgo en la posición. Esto es increíblemente importante. Especialmente cuando se considera lo frágil que ha sido esto en la posición en temporadas recientes.

Consideren que en el partido del pasado Domingo en contra de los Cardinals, al momento que entra Drew Stanton al puesto de QB reemplazando a Carson Palmer, la primera jugada resultó en pérdida de yardas porque el QB buscó al corredor a su izquierda mientras que el RB buscó el balón hacia la derecha. Chocaron entre ellos mismos y perdieron yardas. Más tarde en la serie, Stanton retrocedió para lanzar un pase, buscó a la derecha y no encontró receptores inmediatamente voltio hacia la izquierda e inició movimiento de la lanzar el balón porque anticipaba que su corredor había salido hacia el costado como válvula de escape. Sorpresa, el corredor no estaba disponible porque nunca salió en trayectoria. Stanton se tuvo que comer el balón y fue tackleado y una vez más se perdieron yardas. Debido a errores mentales, el no entender las responsabilidades por cada jugador por lo tanto arruinó la serie ofensiva. Esto no lo hemos visto con los Texans aun cuando se trata de que han jugado con nuevo QB, nuevos jugadores en línea ofensiva, corredor nuevo y dos receptores novatos, uno de los cuales ha jugado la posición por sólo dos temporadas. Esto es impresionante.

Y no se trata de sólo los titulares. Ejemplo perfecto de esto fue una secuencia de jugadas en contra de los Cardinals entre el QB suplente Tom Savage y el receptor Jalen Strong. En 2do Down y 8 por avanzar desde la 17 de los Cardinals, Savage retrocedió para lanzar un pase y fue presionado con un blitz por el centro, él no anticipó la carga defensiva y recibió un golpe fuerte y el pase corto hacia Strong cayó incompleto en el costado derecho. En la siguiente jugada Strong se fue abierto a la derecha. Los Cardinals una vez más presentaron su carga pero esta vez Savage analizó todo a la perfección. Implementó el ajuste en la línea de golpeo y bajó la presión de un jugador de Arizona quien entró disparado en un blitz, flotó un pase perfecto hasta la zona de anotación en donde Strong pudo vencer al esquinero para anotar el 31-10 al final de la primera mitad. Esto no se trato de velocidad física si no de agilidad mental para reconocer la situación, hacer el ajuste y ejecutar la jugada.

Esto es el ejemplo perfecto de como funciona un esquema a la perfección cuando se trabaja bien en la preparación mental y en el terreno de práctica. Claro, ayuda mucho cuando la materia prima es de calidad y de mucha velocidad. Hasta el momento en papel y en la cancha los Texans han confirmado que van por buen camino. Smith y O'Brien sin duda deben de estar satisfechos por el buen trabajo realizado en la preparación de esta nueva temporada.

Enrique Vasquez, entra a su décimo quinta temporada en las transmisiones de los Texans. La temporada del 2016 será su quinta como la voz oficial en español de los Houston Texans y la temporada número 25 transmitiendo partidos de la NFL.

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