Texans estancados en mismo nivel

El tiempo pasa y los Texans parecen quedar estancados en el mismo nivel. En contra de equipos de calidad los Texans aun tienen dificultades no sólo para ganar pero para simplemente hacer los partidos competitivos. La derrota de 31-13 contra los Vikings confirma esta realidad que tanto le duele a su afición. Con marca de 3-2 en la temporada el equipo se mantiene en primer lugar de la división. Pero al considerar la meta global de mejorar sobre el nivel de nueve triunfos y el proponer cosas importantes en la post temporada, el equipo por el momento se queda corto y la realidad es que se tiene mucho en que trabajar y mejorar.

La semana pasada los Texans saltaron a la cancha con un cuadro ofensivo preciso, agresivo y eficiente. En sus primeras tres series del partido anotaron dos TD's y un FG. Tenían a los Titans en las cuerdas. Pero durante los siguientes dos cuartos los Texans le abrieron la puerta a los Titans y les permitieron empatar el partido a 20. Comparamos la semana pasada con lo que vimos este Domingo. Minnesota tomó ventaja de 14-0 en sus primeras dos series y no le dieron ni un segundo a los Texans para respirar y poder recuperar su equilibrio mientras el partido aún estaba en disputa. Los Vikings se mantienen como el único equipo invicto en la liga mientras que los Texans regresan al montón de equipos que sólo pretende ser protagonista de calidad.

Un equipo se encuentra en plena racha ganadora, aún mientras teniendo que superar las lesiones de su QB, tackle ofensivo y un corredor estelar y seguro Salón de la Fama. Los Texans mientras tanto han anotado, con su cuadro ofensivo, sólo tres TD's en sus últimos tres partidos y el último se dio en una jugada de poca consecuencia al cierre de la derrota contra los Vikings.

En contra de Minnesota, los Texans simplemente no metieron las manos. Todos están frustrados y el mismo Bill O'Brien comentó después del partido que por el momento él no tiene respuestas. DeAndre Hopkins y Will Fuller V no fueron factor. Las alas cerradas no fueron factor. El juego terrestre simplemente no fue eficiente. Y finalmente, Brock Osweiler jugó tal vez se peor partido en su corta estancia como el QB titular de los Texans.

Por quinto partido consecutivo, Brock lanzó por lo menos un pase que fue interceptado. Pero más aya de balones que en momentos no fueron precisos debido a la presión defensiva o pases que no fueron atrapados, Brock falló varios pases de rutina, con bolsa de protección limpia, que simplemente fueron muy deficientes y no llegaron a su receptor. También, en un par de situaciones los Texans tuvieron que quemar tiempos fuera debido a confusión o problemas de formación en la línea de golpeo. El cuadro ofensivo, si importar quien selecciona las jugadas, simplemente está fuera de ritmo. 

Ahora todos los problemas no son sólo del cuadro ofensivo. Los Texans una vez más cometieron el pecado de permitir jugadas grandes. Especialmente defendiendo el juego aéreo. Lo que hace todo más insoportable es el hecho de que los Vikings jugaron sin su único receptor de calidad debido a la ausencia de Stefon Diggs. Adam Thielen entró al partido con sólo 13 recepciones en toda la temporada y se aprovechó de la defensiva secundaria de los Texans para lograr siete recepciones para 127 yardas y un TD. Con todo respeto, pero quien es Adam Thielen para hacer esto en contra de la defensiva secundaria de los Texans?

Equipos especiales también no se escapan de una buena regañada. Un gol de campo fallado y una devolución de despeje de 79 yardas para TD son jugadas que pierden partidos.

En papel el equipo parece tener el talento y las piezas para poder sacar mejores resultados. Los Texans tienen que reaccionar y componer todos estos problemas de manera inmediata. A fin de cuenta con todos los problemas de las últimas tres semanas, el equipo aún se mantiene en primer lugar de la división. Un triunfo este próximo Domingo por la noche contra los Indianapolis Colts sería tremendo.

El equipo se perdió una buena oportunidad de convertir el potencial de su plantel en resultados positivos en el terreno de juego en contra de un rival de calidad. Por el momento, la decepción y realidad de contar con un equipo estancado en el mismo nivel de siempre, le duele a su afición que merece mucho más. 

Enrique Vasquez, entra a su décimo quinta temporada en las transmisiones de los Texans. La temporada del 2016 será su quinta como la voz oficial en español de los Houston Texans y la temporada número 25 transmitiendo partidos de la NFL.

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