Todo lo prometido puede ser realidad

Con el inicio de cada temporada escuchamos de todos los equipo de la NFL lo mismo... "sta temporada vamo a hacer los cambios y ajustes necesarios para tomar el siguiente paso... esta temporada, con los nuevos jugadores finalmente vamos a contar con lo que nos faltó en el pasado." No se trata de que nos quieren engañar, o peor, que se quieren engañar ellos mismos. En el deporte nada está garantizado. Pero entrando a esta temporada, esto es lo que hemos escuchado de los Houston Texans. Dos coordinadores nuevos, nuevas responsabbilidades para Bill O'Brien y nuevos veteranos experimentados y jovenes de calidad que llegan para reforzar el plantel. Todos estos esfuerzos y ajustes con la idea de tomar el siguiente paso que quedó estancado en la cancha del Arrowhead Stadium el pasado mes de Enero. Pero después de una semana y media de prácticas en el campamento de pre temporada, queda claro que los Texans verdaderamente han tomado pasos concretos para convertir estas ideas y proyecciones en toda una realidad.

La verdad es que no se toma mucho tiempo viendo los esquemas, las formaciones y los jugadores que van a formar el ataque ofensivo de los Texans para llegar a la conclusión de que efectivamente esta si es una idea distinta a la que hemos visto en el pasado. David Johnson, el nuevo corredor de los Texans sin duda va a ser fundamental en la ofensiva del equipo y no sólo como corredor. A base de formación, Johnson va a presentar muchos problemas para las defensas. Con el mismo grupo de corredores y receptores en la cancha los Texans buscan abrir la cancha para poder atacar cualquier sector. David y su compañero de posición Duke Johnson van a obligar a la defensa a decidir como van a ser vencidos. Marcas a estos corredores versátiles con un LB, pues entonces los abrimos como receptores para darles el balón en el campo abierto en pases. Si los quieren marcar con un back defensivo, los Texans pueden cambiar la formación, con el mismo grupo de jugadores en la cancha y correr a base de poder con una línea ofensiva sólida en la línea de golpeo. El mismo grupo de jugadores también se puede abrir completamente dejando a Deshaun Watson sólo en formación escopeta y los Texans pueden aplicar su velocidad para alejar a la secundaria de la línea de golpeo. Aqui es en donde entra en juego los pases con las alas cerradas. Tanto Darren Fells así como Jordan Thomas y Jordan Aikens han destacado en las prácticas en este nuevo esquema.

Todo bajo la dirección de un Watson que se ecuentra en perfecto control de los que pretende Mike Kelly el coordinador. Sin duda se nota un ritmo distinto en el ataque ofensivo de los Texans. La combinación de velocidad extraordinaria que se encuentra en el grupo de receptores de los Texans es determinante. No sólo se trata de Will Fuller, si no de un grupo de receptores que pueden trabajar todas las trayectorias y que están comprometidos al grupo y no a estadísticas individuales.

Claro, hay que verlo en la cancha contra Kansas City el 10 de Septiembre. Pero si lo mostrado en las prácticas es una indicación, todo lo que ha prometido O'Brien en lo que se refiere a la idea de convertir el ataque ofensivo en uno mucho más balanceado, el equipo va por buen camino. Claro que no estoy hablando de que tuvieron éxito o no moviendo el balón en contra del cuadro defensivo de los Texans. Estoy hablando de los esquemas, de como es que pretenden mover el balón. De formaciones, de grupo de jugadores y de los varieantes que quieren presentar con estas combinaciones. El no ser predecibles. El intentar crear confusión y no tener la mirada y el enfoque del ataque en sólo un jugador como claramente era en el pasado.

A primera vista, me gusta mucho lo que vi esta semana en la práctica de los Texans. Es algo nuevo. Es algo que verdaderamente puede cambiar resultados, partidos y temporadas. Lo que han prometido los Texans para esta nueva temporada puede convertirse en toda una realidad.

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